La enfermedad de los 40: «el piojo verde» (desde Triana)

Esta mañana llamé a la residencia para ver qué tal estaban. Pepa me recuerda que dentro de unos meses cumplirá ya 95 años, «aunque se encuentra tan joven y mejor que nunca». A pesar de muchos achaques y de la dificultad de visión, Pepa es siempre puro optimismo y sabiduría en cada palabra. Podría hablar con ella durante días seguidos, y siempre hay algo de lo que aprender.

Hoy me recuerda que de esto del coronavirus saldremos, antes o después, pero saldremos. Y que ya hemos tenido muchas de estas antes, no solo en la gripe española que tanto se menciona ahora, sino que también hubo «el piojo verde». «¿El piojo verde, Pepa? ¿qué es eso que no he escuchado nunca hablar?». Busco de inmediato en google a la vez que ella me describe cómo se ponían mascarillas y cómo se tuvo un cuidado extremo durante mucho tiempo. Google me explica que el piojo verde es como popularmente se conocía la epidemia de tifus que hubo, que parecía que se contagiaba a través de los piojos… y que el verde venía por la famosa copa de «ojos verdes». Las cosas de las que una se entera gracias a las conversaciones con Pepa.

Las últimas veces también hemos hablado del peligro de que llegue una guerra, y de lo mal que lo pasan los pueblos en ellas. «En la guerra civil vinieron tanta gente de otros países, que si hay una guerra vamos a tner que mandar quintos desde España a donde sea… como mi tío abuelo, que fue a la guerra de Cuba! y volvió y todo, y cuando volvió se encontró que la novia que tenía estaba preñá del cartero que le traía las cartas de mi tío abuelo. Así que nada, se alejó de esa novia, y como él vivía en Triana, del lado de la Estrella, y mi tía abuela vivía enfrente, se conocían y se casaron. Él era grande, moreno y guapo… pero mi tía podía podar el cesped, por cómo tenía los dientes para fuera.»

«Ya eran mayores cuando se casaron (-yo me pregunto si mayores sería de treinta y tantos-) y mi tía estaba bien colocada en la fábrica de tabacos, que todavía estaba donde ahora está el rectorado. En los Remedios entonces etodo eran huertas, árboles de naranjas y el aeropuerto antiguo de tablada, del que solo salían avionetas. Allí luego se puso la fábrica de tabacos, a la vera del río, donde está ahora. En la Calle San Fernando estuvo la fábrica en los tiempos incluso de Alfonso XIII, que se ponía en la misma calle San Fernando, bien temprano, a ver a las trianeras pasar camino de la fábrica de tabacos. Mi abuela pasó un día cerca suyo; ella era bien alta, con un moño trianero con una flor en la cabeza, as’ique le hicieron una foto con el rey que salió hasta en los periodicos».

Pepa me recuerda que ha hecho teatro, comedia al público y de todo… qué no habrá hecho Pepa en tantos años de ganarse la vida, salir adelante y trabajar tantas y tantas horas siempre con la alegría y el optimismo en las venas!!

Habilidades

Publicado el

02/08/2020

Enviar comentario